Enriqueta Cebrián

1- ¿Cuándo y cómo descubrió su vocación?

Siempre he pensado que la vocación se hace y ahora que soy docente estoy
más convencida de ello. La predisposición o las preferencias que muestra un
niño o niña hacia una disciplina no son los únicos determinantes para descubrir
una vocación. Las competencias se aprenden y las inteligencias se cultivan, si
no fuera así el dibujo no formaría parte del currículum educativo. A dibujar se
aprende dibujando.
El papel de los padres y de los docentes es fundamental para ayudar a
descubrir qué somos capaces de hacer. Mi maestra le dijo a mi padre que yo
tenía predisposición para dibujar y él a los diez años me compró una caja de
pinturas al óleo. Al principio copiaba obras de artistas conocidos y a los doce
años empecé a trabajar del natural. Un año más tarde hice el primer retrato a
un amigo de mi padre que se prestó a posar.
A veces pienso que también me hubiera gustado hacer estudios científicos en
el campo de la biología, o de la química. De pequeña me gustaba dibujar con
gran precisión células, insectos, plantas y secciones de animales. En la
Facultad de Bellas Artes una de mis asignaturas preferidas era la anatomía.
Todavía me interesan las acuarelas y grabados científicos del siglo XVIII como
los de Ehret y Haid,

2- ¿Alguna vez se ha arrepentido de dedicarse a esto, ya que vivir del arte es complicado en este país?

No. He pasado periodos con muchas incertezas desde el punto de vista de la
estabilidad en el trabajo. He cambiado algunas veces de dirección en mi
carrera profesional, siempre en el campo del arte, lo cual me ha proporcionado
versatilidad y me ha hecho vivir muchas experiencias. Estos cambios en la vida
profesional de una persona dentro de un mismo campo de conocimiento la
hacen más pluridisciplinar. Todo lo vivido forma parte de mi y enriquece la
forma en que comunico a mis alumnos los contenidos y las destrezas y también
como me presento ante ellos, con empatía y comprensión ante las
complicaciones que ellos a veces creen insuperables.

3- ¿Cuáles son los trabajos más importantes que ha realizado en su profesión? ¿De cuál de ellos se siente más orgullosa de haber podido llevar a cabo?

Me siento muy orgullosa de mi etapa de estudio y trabajo en Italia. Aprendí
mucho. En realidad aprender es lo que más me gusta. Italia sigue siendo un
referente para mí en el campo de la conservación y restauración de bienes culturales. Siempre que puedo viajo a Italia y me nutro de cultura y de belleza. Vuelvo nueva.

4- ¿Cómo considera que se puede hacer feliz a las personas a través del arte?

El arte es una necesidad del ser humano desde el origen de su existencia.
Mediante las producciones artísticas representamos el mundo que nos rodea y
el pensamiento abstracto, por tanto se puede decir que el arte es conocimiento
ya que no se puede representar aquello que no se conoce.
A través de los distintos lenguajes de las disciplinas artísticas se comunican
ideas, símbolos y emociones. Se dice que la creación y contemplación del arte
produce endorfinas, pero no olvidemos que las emociones comunicadas no
siempre son de felicidad. En el arte también hay sufrimiento, rabia,
desconcierto, denuncia…toda la complejidad de ideas y sentimientos
consustanciales al ser humano.
Si por felicidad entendemos el placer espiritual que experimenta el creador y el
espectador al contemplar la obra, entonces podemos decir que sí, el arte
produce la felicidad de experimentar la propia existencia y de unirnos a la vida.

5- ¿Qué es lo que consideraría como la obra de arte de su vida?

Me resulta difícil establecer categorías entre las obras que he creado o las que
he intervenido como restauradora. Para mí todas son importantes por que
forman parte de mi experiencia profesional y vital. Yo las he hecho y ellas me
han hecho a mi. Generalmente las obras cuya contemplación permanece en
mi memoria son otras, como el San Sebastián de Andrea Mantegna en la Ca’d’Oro, el Panteon y la luz que se filtra por su óculo o cualquiera de los retratos de Tiziano o Lorenzo Lotto.

6- Para Ud., ¿qué es la belleza?

La belleza es un concepto filosófico que otorgamos a lo que nos parece
armónico y su contemplación nos produce placer espiritual. Los ideales de
belleza son valores que cambian al mismo tiempo que cambia la sociedad, de
manera que aquello que se ha considerado bello en un determinado periodo de
la historia puede no serlo en otro. Aun así, también se puede decir que hay
una belleza eterna que ha transcendido todas la épocas.
La belleza no está exenta de subjetividad pero al mismo tiempo sujeta a unos
cánones que se establecen según el gusto estético de cada época. Todos
hemos oído decir que sobre gustos no hay nada escrito, pero en realidad hay
mucho escrito, hay disciplinas como la estética dedicadas enteramente al
estudio de lo bello.

7- ¿Cuál fue la primera obra que restauraste, el primer trabajo que desarrollaste cómo restauradora?

El primer trabajo en el que participé como ayudante en 1989 fue la restauración
de las pinturas murales y estucos de la iglesia del monasterio de clarisas de
Santa Maria della Sanità, en Santa Lucia di Serino, provincia de Avellino. Y el
primer trabajo como técnico en conservación y restauración fue la Epifania de
Fernando Gallego, pintura sobre tabla de final del siglo XV, que forma parte de
la colección Muntadas del Museu Nacional d’Art de Catalunya donde trabajé.

8- En el campo de la restauración, ¿qué prefiere, la pintura o la escultura?

Mi primera formación es en el campo de la pintura, pero por exigencias del
servicio en uno de los puestos de trabajo que ocupé tuve que intervenir
también sobre piezas escultóricas. Fue una de esas veces en que mi carrera
cambió de dirección y yo me adapté a las necesidades de mi trabajo. No solo
me adapté, me entusiamé. Me motivo fácilmente, y poco a poco me empecé a
especializar en la restauración de materiales lapídeos. En 1997 fui seleccionada entre 80 candidatos/as para la realización del International Course of Stone Conservation organizado por el ICCROM-UNESCO. Es un curso de especialización que acoge solo a 20 profesionales de todo el mundo, que demuestren tener experiencia en el campo de la restauración de lapídeos. Tiene sede en Venecia y Roma y la lengua vehicular es el inglés.

 

Carla López – 1ºB Bach.

Autor: Marcos Martínez

From the beggining of the new millenium. Headmaster of Hope's Peak Academy and "Imagin-Arte IES Baleares"'s web blog.

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