Lorena Navarro

Me gusta decir que mi particular revolución es amar, el amor es la mejor forma de cambiar cada cosa que nos gusta que pase a nuestro lado. Hay que moverse, actuar, hay una frase de Mahatma Gandhi que dice: Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo, para mi es un referente, me inspira.

No ha habido nada que haya inspirado, creo que es una necesidad con la que naces o que aparece en un determinado momento por algo que cambia en tu vida. El principal problema es que nos hacen creer que el cambio en una persona no cambia nada, y socialmente acaba existiendo esa creencia la cual no es cierto. Los de arriba se sostienen por nosotr@s, si nos movemos se caen y ell@s lo saben.

  • ¿Crees que siempre ha habido personas refugiadas? ¿O es una cosa pasajera?

Primero me gustaría puntualizar que lo que está ocurriendo en Siria, Yemen y muchos países más es una masacre y un genocidio al pueblo árabe.

Los gobiernos se encargan de manipular la verdad creando islamofobia, y lo hacen en las personas que viven en los países que deberían acoger. Es todo un plan estratégico para que sus intereses económicos y ego no se vean afectados.

Quizá os cueste un poco obtener información verdadera de lo que está ocurriendo que todos los paises se están lucrando de esta guerra y España es uno más. La empresa española European Security Fencing, ubicada en Málaga, fabrica el 100% de de las concertinas elaboradas en Europa. En nuestra mano está despertar la mente crítica, informarnos (pero no en la tele por favor), liberarnos de todo lo que nos han dicho que está bien o está mal, rehacer nuestros pensamientos, reconocernos y ejercer la libertad, pero no la falsa libertad que nos ofrecen, la de verdad, crear la opciones, no nos limitemos a las que se dan por defecto. Para empezar estaría genial empezar a escuchar a personas inquietas como Pedro Pastor y Suso Sudón entre muchas y muchos, os dejo esa puesta abierta.

Refugiada es una persona a la que se le da «refugio» cuando existe un conflicto bélico en su país de origen. No solo no les damos refugio, ni dignidad, ni respeto, ni humanidad, en lugar de eso l@s tenemos encerrados en campos tristes militarizados, comiendo basura literalmente ya que la comida en muchas ocasiones les llega llena de moho, comida repetitiva, comida que «sobra de los supermercados, mientras ACNUR se queda el dinero que la ONU destina a estas personas, distinta correa mismo perro. Les cerramos fronteras, están atrapadas en Grecia, viven una guerra, huyen con sus familias o lo que queda de ellas, con sueños rotos y un dolor tan intenso en el alma que te cambia para siempre.

Cuando el conflicto empezó muchas personas, principalmente hombres, abandonaron Siria. Años después cuando no les quedaba casa, familia ni dignidad tuvieron que andar miles de kilómetros o lanzarse al mar para abandonar la pesadilla que un día fue su hogar. Entonces llegaron a Grecia de donde no pueden salir, desde donde no son libres de reunirse con esas personas que están en Alemania, Holanda o Finlandia, donde se les niega el derecho de volver a ver su papá, marido o hijos. Derechos y derechos vulnerados de personas maravillosas llenas de amor y dolor.

Siempre ha habido personas refugiadas, desde el principio de la historia de la humanidad, nosotros buscamos un futuro en Argentina o Francia cuando en España estalló la Guerra Civil. Durante la guerra de Chechenia (la segunda) acogimos muchísimas personas que venían de Rusia y Chechenia entre los años 1999 a 2009, pero en ese caso era diferente, como bien nos explicó Jadi Kicheva (refugiada política) cuando dimos la charla en el instituto sobre MUJER Y REFUGIO, al ser de apariencia parecida a la nuestra, su integración es más fácil, hablamos de racismo, hermano del clasismo y el machismo. Jadi nos contaba que en su país ella era profesora de Universidad en Daguestan, doctorada en Biología y demostramos nuestro poder de acogimiento en que en diez años que lleva en España solo ha trabajado de camarera.

ACOGER es abrir los brazos del alma y abrazar a todos los seres humanos porque somos eso, seres humanos no hay más clasificación posible.

  • ¿Dónde está la sede de Balloona matata?

Ballona matata es una asociación de activistas independientes que no tiene sede, nuestra sede es cada una de nuestras casas y nuestros corazones. No tenemos sede, ni estamos registrados como asociación, perdiendo conscientemente muchas subvenciones y ayudas. No queremos entrar en un sistema que no funciona, la propia Unión Europea es la que bloquea las fronteras, ACNUR (la agencia de la ONU para la ayuda a las personas refugiadas) desvía parte del dinero y España tiene la patente de las concertinas (los salientes que desgarran la piel y los músculos mientras nos roba nuestra libertad), todo esto sin hablar de lo corrupto de nuestro sistema. Nos autogestionamos sin dejar que la burocracia o la política entre, mantenemos nuestra autenticidad.

  • ¿Cómo se financia?

Cada proyecto que tenemos tiene una financiación diferente, pero siempre de personas a personas, funcionamos por proyectos. En Ballona Matata hemos hecho:

Un festival de teatro en la Rambleta,Hecho y vendido calendarios en los que las y los activistas nos desnudamos por los derechos humanos,

Hemos dibujado papeletas a 5€ que representaban un juguete que posteriormente compraríamos en Grecia. Mediante publicaciones CD y libros en las que nos ceden todo o parte de lo recaudado.

También tenemos un teaming en el que se dona un euro al mes, etc. Ballona Matata

– Grupo Teaming<

https://www.teaming.net/ballonamatata?lang=es_ES>

<https://www.teaming.net/ballonamatata?lang=es_ES>

En nuestra página de Facebook pedimos ayuda para cosas puntuales y siempre hay personas maravillosas de nuestro entorno o nosotras mismas que aportamos económicamente lo que sea necesario.

  • ¿Cuáles son los puntos débiles y fuertes en una ONG?

Lo cierto es que es un poco arriesgado generalizar, conozco la labor de Médicos sin Fronteras y me fascina, sin embargo Cruz Roja o Save the Children por ejemplo dejan que desear, yo lo he visto con mis propios ojos, he vivido la poca implicación que tienen en los campos de personas refugiadas, donde tenían su horario y no atendían por las tardes habiendo necesidades sin cubrir todo el tiempo.

Un caso fue que en la asociación de activistas independientes a la que pertenezco BALLOONA MATATA, se decidió invertir el dinero que teníamos en que tod@s l@s niñ@s tuvieran un desayuno digno, el problema era que Save the Children tenía la responsabilidad de los niñ@s hasta los 3 años y no nos permitía darles desayuno, pero ellos no les ofrecían una alternativa real, no se preocupaba de su nutrición ni de otros aspectos básicos. De todos modos somos los seres humanos los que tenemos el poder de cambio, una persona sola es suficiente para empezar a mover el mundo.

  • ¿Alguna vez has viajado a algún país como voluntaria?

He hecho voluntariado en Japón y Suiza con programas del INJUVE, mi concepto de voluntariado es este: viajas, ayudas y vuelves a tu hogar.

Yo no me considero voluntaria, me considero activista independiente: viajo, pero nunca vuelvo del todo a casa, mi corazón está repartido en cada una de las causas en las que existen injusticias. He estado en dos ocasiones en cinco campos de personas refugiadas en Grecia, allí no puedes hacer otra cosa que enamorarte de esas personas, que sentir su dolor y celebrar sus sonrisas. Me ocurre algo y es que cuando he conocido personas en los vuelos de ida y vuelta a Grecia o entre mis amistades, suelo encontrarme con un GRACIAS, no siento que nadie deba darme las gracias ya que no lo hago como un favor o un voluntariado, lo hago porque no puedo hacer otra cosa, porque es una necesidad, porque si me quedo impasible al dolor de seres humanos, ese dolor se vuelve insoportable, porque somos parte de un todo, porque somos tribu, somos humanos y es nuestra naturaleza ayudarnos y vivir en paz, sólo nos hace falta conectarnos un poquito con nuestra esencia.

  • ¿Qué efectos repercute en los países desarrollados, la aparición de las personas refugiadas?

Siria es un país desarrollado, uno de los países más bellos y desarrollados, cuna de la cultura, guardaba un patrimonio histórico hermoso.

Las personas refugiadas no aparecen, son personas con sus vidas como nosotras, hacen que sean refugiadas los intereses económicos y políticos de unos cuantos vacíos de amor y llenos de poder. Los efectos los provocan los intereses, los provoca una escala de valores en que una vida vale menos que el dinero, los provoca la manipulación y la desconexión de la idea de que somos seres humanos.

Deberíamos aprovechar para aprender a acoger, para enfrentaros a esas almas vacías, a conectar, a revelarnos, a empezar la revolución del amor porque no acto más revolucionario que atrevernos a amar.

  • ¿Cómo animarías a una persona para formar parte de un grupo de voluntarios?

Yo os animo a escuchar quienes sois, a descubrir vuestra esencia y vuestra verdad, entonces encontraréis el camino. El mundo necesita personas que amen lo que hacen, que sean auténticas y reales. Cuando se forma parte del mundo de forma activa y consciente la ayuda mutua aparece no como algo puntual, sino como un estilo de vida.

Entrevista completa en este enlace

Chayme Charif y  Rubén Santamaría – 1ºBachillerato B

Concha Daud

Doctora en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y profesora Titular de la Universitat de València.

 

  • ¿Como describiría su experiencia profesional hasta ahora?

Mi experiencia profesional es larga y ha pasado por diferentes etapas, cambios en los planes de estudio, cambios sociales y tecnológicos .Esto ha creado cierta incertidumbre en cuanto a los métodos de enseñanza, e incluso al significado e intenciones de la educación, porque asimilar esos cambios lleva un tiempo y todo ha sido demasiado rápido.

  • ¿Cuál es su forma de pensar sobre la educación?

La educación es lo más importante para convivir en una sociedad, para el desarrollo del ser humano en todos sus aspectos. Pero hay que saber para qué tipo de sociedad queremos educar porque los intereses de los organismos que deciden e imponen el sistema educativo no siempre coinciden con los valores humanos que conviene educar.

  • ¿Usted cree que los estudiantes de Magisterio tienen futuro?

Quiero pensar que han de tener futuro pues sin enseñanza y sin educación el mundo sufriría un caos y una terrible zozobra. Enseñar y educar es necesario para aprender y evolucionar.

  • ¿Qué forma didáctica emplea para inducir el conocimiento a su alumnado?

Diferentes métodos, desde las explicaciones teóricas, hasta la proyección de imágenes, trabajos prácticos que motiven su interés, clases fuera del aula y con conceptos diferentes a los tradicionales. Intento fomentar en ellos la creatividad para que desarrollen su sentido crítico.

  • ¿Por qué escogió usted esta profesión?

De pequeña ya jugaba a ser profesora. Creo que me gusta enseñar porque es una forma de hacer crecer a las personas para que sean libres.

  • ¿Qué consejo daría usted a una persona que quiere ejercer esta profesión?

Pues que tenga paciencia porque en este momento la sociedad ha dispersado las formas de vida y de la educación. Los medios de comunicación y, sobre todo, la publicidad nos presentan un mundo irreal, lleno de atractivos, que pretende seducirnos. Los jóvenes no tienen suficiente madurez para digerir tanta información y esto les genera mucha confusión. Por otra parte, el reconocimiento social de esta profesión es muy bajo,al contrario de lo que debiera ser. No obstante, la enseñanza y la educación son buenas herramientas para contribuir a crear un mundo más amable y humano.

Andrea Orts y Chayme Charif – 1ºBachillerato B  

Miriam Miralles Maiques

¿Que fue lo que le impulsó a ser trabajadora social?

Siempre he defendido los derechos de los más vulnerables y de los que a veces no tienen visibilidad. Creo que es muy importante concienciar a la gente de las desigualdades sociales y que puedan empatizar con los que no han tenido las mismas oportunidades que los demás. El ser trabajadora social me permite conocer de primera mano estas situaciones de desigualdad, a las que de otra forma me sería más difícil el acceso.

¿A que lugares suele ir frecuentemente por motivos laborales?

He estado trabajando en barrios marginales como Nazaret o la prisión de Picassent (donde estuve de voluntaria 3 años). En la actualidad trabajo con familias acogedoras de menores tutelados por Consellería, por lo que me desplazo a diferentes municipios donde ellos residen para llevar el seguimiento del acogimiento (Chiva, La Eliana, Museros, Aldaya, Alaquas, Moncada…)

¿Respecto a tu experiencia como cooperante interncional, dónde estudiaste y qué países has visitado?

Estudié el Máster de Cooperación en la UJI, realizando las especialidades de Desarrollo Local y Ayuda Humanitaria.

He estado en Perú, Brasil y Líbano. En Perú hice las prácticas del Máster en una casa de acogida de madres adolescentes, en Brasil estuve colaborando con el MST (movimiento sin tierra) en un Proyecto de salud en los asentamientos y en el Líbano estuve conociendo un campo de refugiados palestinos.

¿Usted cree que la globalización puede tener consecuencias negativas para la humanidad?

La globalización no solo es económica, también es cultural y social, por lo que por esta parte no pienso que sea negativo el hecho de que la información sea global y podamos acceder a otras culturas o formas de vida, siempre y cuando no se cree una cultura de consumo generalizada.

No obstante respecto a la globalización económica, las consecuencias han sido negativas tanto para la humanidad como para el medio ambiente. Generalmente los países de Occidente son lo que ponen las normas y las reglas por las que se rige el mercado, que les beneficia a ellos y siempre van en detrimento de los países empobrecidos, a los cuales explotan para sacar mayor productividad. Suelen crearse relaciones de dependencia hacia los países más poderosos, no dejándoles así que puedan progresar ni auto-gestionarse de forma sostenible.

Personalmente creo en el empoderamiento, tanto de la persona como individuo como de los países. El asistencialismo debilita las capacidades y la motivación, por lo que en  mi opinión es importante dar a las personas o los países, las herramientas para ser autónomo e independiente, pero no implantarles sistemas de trabajo que no tienen nada que ver con ellos.

¿Considera que el FMI ha logrado un crecimiento equilibrado del comercio internacional a lo largo de su existencia?

El FMI siempre ha abogado por los países de Occidente y ha causado que aumenten la diferencias económicas entre estos y los países empobrecidos, principalmente por seguir manteniendo la deuda externa y sus comisiones que multiplican su coste.

¿Ve correcto que los países en vía de desarrollo se llamen»tercer mundo» y los países desarrollados «el primer mundo»?¿Hablaríamos de desigualdad social?

Por supuesto que hay una desigualdad social, en gran medida provocada por los del “primer mundo”, por lo que yo haría referencia a países enriquecidos y países empobrecidos, consecuencia de la globalización. Tampoco me parece correcto hablar de países desarrollados o en vías de desarrollo, ya que personalmente, pienso que el desarrollo no tiene que ver con el crecimiento económico, si no más bien con la sostenibilidad y el decrecimiento (es una corriente de pensamiento políticoeconómico y social favorable a la disminución regular controlada de la producción económica, con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos).

Y por último, ¿le gustaría animarnos para que cursáramos trabajo social?

Creo que es un trabajo duro y a veces precario, no obstante si te interesa conocer gente diferente con otras realidades y poder colaborar en su bienestar en la medida de lo posible resulta muy interesante. Tiene que ser vocacional ya que la salida laboral siempre ha sido escasa y requiere de mucho esfuerzo en formación y voluntariado una vez terminado el grado.

Rubén Santamaría

1ºBachillerato B

Miguel Ángel López

  • En los últimos años han surgido una gran variedad de productos procesados lo que en parte ha ocasionado una pérdida de la dieta mediterránea, ¿Cree usted que esta pérdida se debe solo a la comodidad que ofrecen esta clase de productos o existe otro factor influyente?

    Si entendemos por “dieta mediterránea” la alimentación caracterizada por el consumo de alimentos locales, frescos y de temporada, creo que es posible deducir sin dificultad que no podemos extraer la idea de dieta del contexto o del estilo general de vida al que se pertenece, en el que se produce, se disfruta y se comparte. Es decir, no es posible hablar de nutrientes sin referirnos al contexto del alimento y de la cultura. Lo que usted denomina, con mucho acierto, “productos procesados” –que no “alimentos procesados”–, no es más que la violación de este principio. Cuando los nutrientes comenzaron a imponerse sobre los alimentos, fundamentalmente a partir de la década de los ochenta del siglo pasado, se produjo una rápida industrialización de la comida en todos los campos: productivo, distributivo, comercializador, publicitario y, por supuesto, jurídico. El auge de la lógica neoliberal tiene un estrecho vínculo con este hecho. Fíjese que, de forma paradójica, esa supuesta comodidad que proporcionan los productos procesados viene acompañada de un auge e interés creciente por libros y programas televisivos de cocina, incluidos los concursos donde centenares de aficionados despliegan una amplia gama de técnicas culinarias. ¿Por qué está de moda el mundo de la cocina al mismo tiempo que ponemos en manos de la industria de la alimentación nuestra comida? La comida hace décadas que fue fagocitada por la rueda producción-consumo neoliberal, las consecuencias medioambientales y de salud son incontestables y no creo que la propia lógica consumista sepa resolver esos problemas. La “comodidad” que nos proporcionan los productos procesados que encontramos en los supermercados en forma de sobres, envoltorios de plástico, preparados, etc., no es más que resultado de una estrategia publicitaria.

  • Actualmente podemos disfrutar durante todo el año de casi todos los productos, ¿cómo ha afectado este beneficio a la calidad de los alimentos?

    Claro, que no le falte de nada “al que paga” y al que nos mantiene, que nada frene el consumo pero, ¿a costa de qué? ¿De la reducción de la biodiversidad? ¿Del uso libre de cualquier tipo de transgénicos? ¿De agriculturas intensivas? ¿De la infravaloración de los productores agrícolas y ganaderos? ¿Del control de las patentes y de las semillas? ¿De la monopolización de las cadenas de distribución? ¿De la falta de certezas sobre las consecuencias para la salud? El concepto de “calidad” referido a los alimentos es complejo y no podemos reducirlo a su originario vínculo con la naturaleza. Al fin y al cabo somos seres bio-culturales y nos adaptamos al consumo de productos procesados con nuevas formas de estilo de vida. La selección artificial de variedades es la base de la evolución de la agricultura y, por tanto, de la alimentación. Otra cosa es qué valoración hacemos de esas nuevas formas de relacionarnos, de compartir y de disfrutar. En lo que a la alimentación respecta, desde una perspectiva filosófica, el problema es conceptual dado que son los conceptos los que nos permiten entender la realidad de un modo u otro. Por tanto, la cuestión es: ¿qué es la comida? Yo me quedo con la definición que Michael Pollan, en El detective en el supermercado, nos propone: “comida es lo que nuestra bisabuela reconocería como comida”. Con ello no propongo una suerte de regreso al pasado o un mero desprecio a la ciencia y a la tecnología de los alimentos, sino una llamada de atención respecto a las aportaciones sociales y medioambientales de la industria alimentaria, aportaciones que habitualmente brillan por su ausencia, cuando no se ponen de manifiesto de forma clara sus perjuicios, como es el caso de la alarmante disminución de las poblaciones de abejas.

  • El progreso ha hecho que la seguridad alimentaria sea un hecho indiscutible. ¿No es penoso que esto haya hecho descender la calidad de los alimentos?

    A propósito de la comida, plantea usted el viejo dilema filosófico y jurídico de “seguridad versus libertad”, entendida en este caso como “calidad”. ¿Qué derecho es prioritario la seguridad o la “calidad”? ¿En caso de conflicto cuál debe primar sobre el otro? Sin duda la seguridad alimentaria se ha incrementado en las últimas décadas considerablemente al compás del cambio en el estilo de vida. En este sentido las directivas de la Unión Europea, y en concreto de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), han tenido una enorme influencia, por más que cada cierto tiempo se produzcan alarmas alimentarias en relación a la ingesta de carne de pollo, de vaca, de caballo o de cerdo, o de aceites de semillas. No obstante, si se realiza un estudio comparado desde la antropología cultural, observamos que las intoxicaciones alimentarias sufren un aumento significativo a partir de la revolución industrial del siglo XVIII en Occidente, sobre todo en relación a la modificación de las técnicas de tratamiento y conservación de los alimentos y al imperativo del puro beneficio económico. Tan sólo hay que revisar la incidencia de enfermedades como el botulismo, el tifus, la disentería, la brucelosis o el tifus, hoy prácticamente desaparecidas gracias a la ciencia. El modelo de economía capitalista, que en sus diferentes formas se ha venido imponiendo desde esa época en Occidente, se nos presenta de nuevo como ente colonizador de lo que, con Husserl y con Habermas, llamamos “mundo de la vida”. Tan solo hay que pensar en problemas propios derivados de la “alimentación occidental”, como la obesidad o la fertilidad masculina, para darnos cuenta que, como hijos del nutricionismo, tampoco hemos ganado todo en seguridad, aún perdiendo “calidad”, es decir, libertad de elección con conocimiento.

  • Debido al creciente interés de la gente por los derechos de los animales, el cuidado del medioambiente y su propia salud se ha popularizado el veganismo y la dieta vegetariana. ¿Es una buena opción para combatir las injusticias que se cometen hacia los animales? ¿Puede el veganismo tener consecuencias a largo plazo?

    Si las libertades individuales son derechos fundamentales, ¿qué problema hay en proteger como tales a la libertad de elegir lo que como? ¿Acaso lo que yo como no forma parte de mi identidad? El veganismo, sin duda, no es sólo un tipo de dieta, sino una forma de relacionarnos con el entorno vegetal, animal y humano. Por ello, sólo si entiende de este modo puede contribuir a la defensa de lo que se ha denominado “derechos de los animales”. Si se entiende como dieta, no es más que esnobismo. En consecuencia, el veganismo puede tener consecuencias positivas a largo plazo en función de cómo se lo interprete. Cosa bien distinta es su vínculo con la salud; ahí carente de formación médica, sólo puedo señalar que en gastronomía, como en las creencias, cualquier salto radical es tan ilusorio como peligroso.

  • Nosotros, los jóvenes, solo somos herederos de un cúmulo de tendencias. Raramente elegimos esta u otra dieta. ¿Se devalúa poco a poco nuestro patrimonio alimentario?

    De acuerdo, ustedes los jóvenes son herederos de un modelo social que contribuye a devaluar nuestro rico patrimonio alimentario, al cual, sin duda, ustedes no contribuyen a organizar, aunque sí a construir. Son herederos, vale, pero, qué piensan hacer con esa herencia cultural. ¿Asumirla, reformarla y aplazar los efectos nocivos de una mera asunción o transformarla? En la respuesta a esta cuestión no caben excusas acerca de la edad o la posición económica. Todos comemos y podemos optar por formas diferentes a las impuestas de relacionarlos con la comida. Permítame sugerirle en este sentido un libro de Carlo Petrini Bueno, limpio y justo. Principios de una nueva gastronomía. Leánlo, por favor.

  • ¿La incorporación de hábitos foráneos perjudica o mejora nuestra calidad de vida?

    Creo que esta cuestión es de particular importancia, pues al fin y al cabo la comida no es sino una forma de estilo de vida y, por tanto, de cultura. Es un hecho que vivimos en un modelo social y económico donde la deslocalización productiva es creciente y, por consiguiente, una realidad que afecta a cualquier tipo de producto y su comercialización. Probar comidas foráneas mejora nuestra calidad de vida porque nos conduce a otras realidades y nos permite disfrutar de otros sabores y otros saberes. No es mala forma iniciar un diálogo intercultural en torno a una mesa con las comidas que cada uno quiera aportar. Sería algo que diría mucho de cada comensal: prejuicios, voluntades, recelos, generosidades, etc. Eso sí, una cosa es la paella y otra muy diferente “el arroz con cosas”. ¡Cuidado! No se trata de juzgar ambas, pero es fundamental no confundirlas. Sólo desde el reconocimiento de lo que somos, podemos conocer y compartir con el otro. E, incluso, encontrarnos. Lo demás es mero monólogo compartido, un diálogo vacío, una triste diversión dialéctica.

  • En la última cumbre de la FAO se denunció el hecho de que las explotaciones intensivas agrarias son culpables de los efectos medioambientales, la deforestación y los monopolios en alimentos básicos. ¿No cree que los intereses económicos siguen prevaleciendo por encima de nuestra salud?

    Por encima de nuestra salud, del medio ambiente y por encima y por delante de la legislación. El criterio del beneficio económico –generalmente inmediato– predomina sobre el criterio político y técnico. Ambos suelen estar a su servicio. Sin embargo, sólo con el primado del criterio político es posible realizar una valoración de la adecuación de la solución que incluya una ponderación del ámbito social y medioambiental, por ese orden.

  • Nuestro ritmo de vida actual hace que dediquemos poco tiempo a cuidar nuestra alimentación y nos decantamos por productos muy seguros, pero también nocivos. ¿Cómo abogaría por una vuelta a la tradición culinaria?

    Comer no es sólo ingerir alimentos. Lo que comemos tiene implicaciones éticas, políticas, sociales, medioambientales, tecnológicas, etc. Desde este punto de vista volver a la tradición culinaria supondría una vuelta al pasado sobre el que dudo mucho que quisiéramos aceptar. Sin embargo, si la tradición culinaria es entendida como dieta mediterránea en oposición a la nouvelle cuisine y las nuevas estrategias comerciales para vender comida, hay que recuperar la humildad de la tradición culinaria, una tradición que debe reinventarse de forma constante en una sociedad viva.

  • ¿Cree usted que la situación económica de muchas familias en España define el modelo alimenticio de estas?

    Por extraño que parezca, permítame invertir el planteamiento: ¿es el modelo alimenticio de las familias el que define su situación económica? Por supuesto que la gran estafa del capital financiero a nivel internacional que padecemos desde 2007 tiene efectos devastadores sobre el poder adquisitivo de las familias, lo que ha supuesto que en un país como España suban los índices de pobreza de forma exponencial. Además, sin duda, la comida más barata es comida basura con altos índices de grasas saturadas. Sin embargo, algo diferente es cómo valoramos la calidad alimentaria respecto al cómputo global de nuestros gastos. Y creo que pagar más por mejor comida, acompañado de hábitos más activos, es algo mal valorado. Mala valoración en la que las llamadas “marcas blancas” y la deslocalización productiva, con su imperativo del beneficio, han facilitado el camino. Sea como sea, el conformismo y la pasividad de la que estamos imbuidos se proyectan en todos los planos y la comida es una de las primeras damnificadas, sino la primera de todas. El valor de la comida para una sociedad fuerte, comprometida y crítica es, en cambio, algo que se tenía muy en cuenta en la Segunda República Española, tal y como nos cuenta Isabelo Herreros en su Libro de cocina de la República. Durante ese período de la historia democrática española, se dio un intenso impulso a dietas equilibradas y a los placeres culinarios. No es casualidad pues que con la Dictadura de Franco, el hambre y las cartillas de racionamiento –que duraron hasta bien entrados los años cincuenta– dieran como resultado, no sólo el aumento de la mortalidad infantil, sino una sociedad más preocupada en poder comer, que en acabar con el nacionalcatolicismo. La historia de la comida no es sólo cuestión de recetas, es también cuestión de historia social, económica, política y cultural.

  •  Recientemente hemos sabido que las azucareras sobornaron organismos para que culparan a las grasas saturadas del aumento de las enfermedades cardiovasculares. ¿Qué opinión le merece este asunto?

     Noticias de este tipo no pueden producir sorpresa a no ser que estemos instalados en la hipocresía o en la ignorancia. La mercantilización de la comida es un hecho consumado, aunque no irreversible, quiero pensar. Aquél viejo dicho que proviene de L. Feuerbach en Enseñanza de la alimentación, según el cual somos lo que comemos, cabe hoy invertirlo y preguntarnos ¿comemos lo que somos? Y esto no supone apuntar a una mirada pesimista sobre la condición humana, en modo alguno, sino que tal pregunta debe remitir a un cuestionamiento de lo que hacemos, de lo que decidimos ser, de lo que decidimos hacer con lo que somos y con lo que queremos ser. ¿Qué modelo social, económico, productivo, medioambiental y tecnológico queremos? Si no construimos una respuesta a estos interrogantes desde criterios políticos de participación colectiva, el interés particular siempre ejercerá su predominio sobre el interés universal. Por cierto, a propósito de las azucareras y la alimentación, les recomiendo la web www.sinazucar.org, interesante proyecto crítico-artístico.

  • Finalmente, a pesar de los avances, sigue aumentando el número de personas sin recursos alimentarios. ¿Cuál cree que sería la base para paliar este problema?

    Una vez más me parece muy apropiado el uso de la expresión “personas sin recursos alimentarios”, porque sería una falsedad hablar de países o regiones pobres en los que existe el hambre. De hecho, como sabe, no existen países pobres. Al menos, en nuestro planeta, ja, ja, ja… Lo que sí existe es países empobrecidos y ese empobrecimiento contribuye, en muchos casos de forma decisiva, a la falta de tierras que cultivar, ganado, zonas de pesca, etc., a partir de los cuales poder alimentarse. Los recursos materiales alimentarios existen de sobra en nuestro planeta, sin olvidar que el hombre es capaz de adaptarse y comer de todo en función del medio y del contexto (esquimales, tuaregs, yanomamis, etc.). Cosa diferente es la gestión de ese tipo de recursos y ese problema, de eminente cariz político, sólo posee, a mi juicio, un planteamiento legítimo: la defensa de los derechos humanos, tanto políticos y civiles como económicos, sociales y culturales. Negociar con ellos es una práctica deleznable a la que nuestros políticos se ven tentados por los beneficios electorales que les proporcionan. Caso reciente es el de los refugiados sirios y los pactos entre la Unión Europea y Turquía sobre ellos.

Miguel Ángel López Muñoz

Profesor de Filosofía

malopez712001@yahoo.es

Entrevista realizada por Alejandro Saiz, 1ºBach A

Mariluz Giménez Cabanes

¿Qué le hizo querer formar parte del mundo de la música?

Mi padre, fue el que me propuso iniciar en este mundo tan precioso, que es la música. En especial la música clàssica, mi padre es músico profesional de la Banda Municipal de Valencia, es saxofonista tenor solista.

¿Hubo algún momento en que pensó en tirar la toalla? ¿Qué le hizo persistir?

No, pero hubo un profesor que me dijo que dejara el oboe cuando iba al Conservatorio de Catarroja (conservatorio de grado medio). Lo que me hizo persistir en la música fueron mis ganas, mi voluntad de hacer música y poder compartirla con todos los demàs.

Si no hubiera llegado a vivir de la música ¿a qué le habría gustado dedicarse? ¿Tiene alguna carrera universitària?

Me hubiera gustado ser cocinera profesional, la verdad. Me entusiasma la cocina y eso me viene de mi madre, ella cocina espectacularmente y siempre aprendo con ella. No, no tengo ningún tipo de carrera universitaria.

¿Qué instrumento toca? ¿Toca alguno más? ¿Por qué eligió ese instrumento?

Principalmente toco el oboe, aunque también toco el corno inglés, que es un instrumento que proviene de la familia del oboe, pero es más grande y suena diferente. Elegí el oboe por el sonido que emite, para mi es un sonido muy especial.

Mucha gente cree que el mundo de la música es sencillo, que no hace falta la teoría y que leer partituras puede hacerlo cualquiera, ¿qué les diría?

Les diría que la música es muy compleja y que requiere de mucho conocimiento musical. Sin un mínimo de conocimiento es imposible leer una partitura, además que es muy complicado tener que mirar la partitura mientras tocas y a la vez también mires al director.

¿Qué consejo le daría a un músico que quiere llegar a vivir de la música?

Mi consejo es, que se necesita mucho sacrificio y voluntad para llegar muy lejos en este mundo tan maravilloso y tan grande a la vez como lo es la música. Con esfuerzo y ganas todo es posible, el camino es largo y costoso, però luego el resultado vale la pena.

¿Qué momento recuerda con más carino?

Uno de los momentos que recuerdo con más cariño, es cuando mis familiares vinieron a verme por primera vez tocando con la “Konzeithans Orchester Berlin”, ese momento fue bastante especial. Y también fue un momento especial cuando toqué con la Banda Municipal de Valencia como concertista con arreglos en la obra de mi padre, que además fue dedicado a todas las mujeres que han sido y son víctimas del cáncer, fue muy emotivo.

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Marta Melià – 2ºBachB

Martha Rodríguez -Gestora de Proyectos y Directora de Contenido en la fundación ÉTNOR

¿Qué formación tienes?

Cursé educación primaria y secundaria en Venezuela y posteriormente entré en la universidad de Carabobo (Valencia, Venezuela) cursando Física Pura a pesar de que mi sueño era hacer Astronomía, peroe n Venezuela no había. Estando en primero de Carrera vi que era extremadamente difícil. Hablé con mi familia y me dijeron que estudiase lo que quisiera pero en Valencia. Decidí estudiar administración comercial y pública. La carrera fue muy aburrida pero la contabilidad, matemáticas y todo lo relacionado con los números se me daba muy bien. Fui preparadora de matemáticas II (dando clases de apoyo) en mi facultad. Me di cuenta que enseñar a los demás me encantaba. Un día, una amiga vió que habían puestos de administración en Ford Valencia (Venezuela) y me presenté y me cogieron. Definitivamente tuve mucha suerte de tener trabajo, enseñar y estudiar…
Dando las clases de apoyo, la universidad me propuso ser profesora con remuneración y
entonces estaba que no me lo creía, trabajando en Ford, en la universidad y estudiando a la vez. Hubo un momento en el que me cansé de mi trabajo en Ford pero antes de dejarlo fui a ver a una amiga en su Trabajo Final de Grado (TFG) y vi que la exposición giraba entorno a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y me interesé por ese tema e investigué para mi exposición y fue en ese momento, en 2008 cuando leí por primera vez un libro de Adela Cortina. Hice mi TFG sobre la Responsabilidad Social de las Empresas y mi trabajo fue el mejor valorado de todos los de mi facultad con un aprobado puesto que en Venezuela los TFG se aprueban o se suspenden y recibió una mención especial y fue por eso por lo que la
revista principal de Venezuela sacó un pequeño artículo sobre nuestro trabajo. Acabé de hacer el TFG y dejé mi trabajo en Ford y unos meses más tarde, después de graduarme busqué becas para estudiar filosofía y ética y de las 25 que solicité obtuve una, la de estudiar filosofía y ética en la universidad de Salamanca, donde llegué el 18 de noviembre de 2009. Llegué a Salamanca donde recibí clases de master de Carmen Velayos, mi profesora de Ética que me marcó especialmente. Decidí hablar con ella y empecé a estudiar las empresas y su plan RSC. Al final de la beca decidí hacer el Trabajo Final de Master (TFM) sobre el plan RSC y obtube un 9,5 de 10. Carmen Velayos me dijo que conocía a Elsa y a Adela Cortina, que estaban vinculadas con ÉTNOR, ya que Adela es la directora de esta organización, pero al acabarse la beca tuve que volver a Venezuela y después de un año
de pedir becas conseguí una para venir a Valencia y el día 19 de octubre de 2011 empecé las clases con Adela Cortina. Actualmente estoy haciendo una tesis doctoral con Domingo García-Marzá, que también está vinculado a ÉTNOR y en el segundo año de esta tesis doctoral obtuve mi trabajo actual en la fundación.
Lo último que me gustaría decir es que todas mis becas me las concedió el Banco Santander
al que le he agradecido muchas veces lo bien que me han tratado dándome tantas oportunidades.

¿Cuál es tu trabajo en ÉTNOR?

Mi trabajo en ÉTNOR se basa en la gestión de los proyectos de la fundación. También ayudo con el libro de los seminarios en el que se incluyen todos los seminarios del año anterior y también trabajo asesorando a las empresas sobre el plan RSC. También colaboro en los contenidos de comunicación y organizando la biblioteca de la fundación. Además represento a ÉTNOR Valencia y ÉTNOR Castellón en las reuniones de la Mesa de RSC y en la fundación, ayudo con cursos de formación. Me encanta trabajar en equipo con todas las personas que rodean ÉTNOR. Cada proyecto es único y en cada uno se aprende muchísimo,
la idea es tratar de extraer de la realidad elementos para integrar en la teoría, y la vez,
aplicar la teoría a la práctica para resolver problemas. En general, mi trabajo me llena
como profesional, y eso es lo más importante.

¿Qué es ÉTNOR?

ÉTNOR es una organización sin ánimo de lucro que se crea en 1991 para la difusión, investigación y formación en los Valores Éticos de la actividad económica y empresarial; y para el asesoramiento a empresas. ÉTNOR está formada por empresarios y académicos como Adela Cortina y Emilio Tortosa, el presidente de honor de la fundación.

¿Qué representa Adela Cortina para ÉTNOR?

Sin Adela Cortina, ÉTNOR no existiría. Entre Adela Cortina y Emilio Tortosa fundaron ÉTNOR. Adela puso la semilla y empezó a regar y a cuidar la pequeña planta que iba
creciendo y en la actualidad la sigue cuidando cada día, más que nunca.

¿Cuántas empresas trabajan con ÉTNOR? ¿Cómo ayudan a la fundación?

Tanto ÉTNOR en sí como las empresas cooperamos trabajando en equipo. Las empresas nos ayudan con aportaciones económicas. En total hay 35 empresas que trabajan con nosotros. Las empresas se implican en la fundación, ayudando en la comisión ejecutiva, un órgano de la fundación que está un escalón más abajo que el patronato y que se encarga de
tomar decisiones. Las empresas y entidades que pertenecen a la Comisión Ejecutiva son las siguientes: Mercadona, Deloitte, AVE, Baleària, Inmerco, Libertas7 y Confederación de Cooperativas de la CV.
Todas las empresas y sus respectivos directores son invitados a nuestros seminarios mensuales en los que tratamos temas relacionados con la Ética como el seminario de diciembre que giró entorno a las empresas y su plan de responsabilidad social corporativa o empresarial y este último, el de las nuevas tecnologías en las empresas.

¿Cuál ha sido el cambio de ÉTNOR?

Al principio de todo, ÉTNOR solo eran los seminarios mensuales pero después de su creación, se dieron cuenta de que necesitaban llegar a más gente, hacer más difusión.
ÉTNOR empezó en 1991 en un despacho pequeño donde se reunian Adela Cortina y Emilio Tortosa para tomar las decisiones de qué ponentes iban a ir a los seminarios de ÉTNOR.
En 2008 ÉTNOR dio un gran cambio trasladándose a un despacho más grande y ampliando sus actividades a jornadas y a otras actividades diferentes a los seminarios. En el periodo de 1991 a 2011 la fundación estuvo presidida por Emilio Tortosa y dirigida por Adela Cortina. Pero en ese año Emilio Tortosa empieza a enfermar, pero a pesar de esto siguió dirigiendo la fundación. En estos años de crisis, las cotribuciones económicas de la fundación disminuyen considerablemente. En 2013 Emilio Tortosa deja definitivamente la presidencia y se traslada a Francisco Pons (Importaco). En 2014/15 Francisco Pons deja la presidencia a Enrique Belenguer (Inmerco), actual presidente de la fundación y entré yo a
formar parte de este gran equipo de renovación. En 2015/16 entró Rosa en administración, lo cual quiere decir que el equipo se renovó completamente y surgieron nuevas ideas y más sensibilización.

¿Qué consejos darías a los jóvenes?

Darle una oportunidad a todas aquellas situaciones o experiencias que podrías rechazar. Hay que explorar, vivir y arriesgarse con aquello que piensas que no te gusta porque igual es justo lo que más acaba gustándote. Un ejemplo fue mi carrera de administración, que era aburrida, pero allí fue donde encontré mi pasión, la ética en las empresas. En el lugar menos esperado, encontrarás tu camino en la vida. Es decir, dale una segunda oportunidad a todo.

¿Qué representa para ÉTNOR los Valores Éticos y la Cultura de Paz?

Los Valores Éticos lo representan todo para la fundación pero desde una perspectiva
postconvencional, que es donde se encuentran los derechos humanos (DDHH). Un Valor Ético no tiene porque ser bueno, sino que puede ser malo. En si, un Valor Ético es aquel que sigue la sociedad. Los Valores Éticos que veo más destacados son la libertad, la universalidad y la reciprocidad. Fomenta los valores críticos que no tienen por qué ser iguales a los de la sociedad. ÉTNOR fomenta la paz de manera indirecta, con diálogo, libertad y solidaridad entre los otros grupos.

Diego Sánchez

4ºESOB

Ana Pérez

¿Cuáles  son sus estudios?

Estudié filosofía en la Universidad de Valencia y en la Facultad de letras de Aix en Provence cuando todavía era licenciatura y he realizado diversos cursos de formación técnica en fotografía. En julio de este año presento mi TFG (trabajo de fin de grado) y espero graduarme en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia.

¿Cómo llegó Ud. al arte ?

En el último año de estudios de filosofía descubrí la estética con Amparo Zacarés y Carmen Senabre, y la filosofía política de Hannah Arendt con Neus Campillo. Creo que este acercamiento teórico previo define la forma en que me relaciono con y hago arte.

Vivimos en una sociedad poco reflexiva, donde todo ocurre muy deprisa y con un cultura fundamentalmente visual, para la que carecemos de formación. Consumimos mucha imagen, y es a través de la imagen como se construye nuestro mundo, pero no se nos enseña a leer imagen. Digo leer en un sentido amplio en que leer significa también interpretar, reflexionar, cuestionarse.

Por otro lado, en una cultura visual e inmediata, la filosofía se ha ido quedando más y más desconectada, se lee poco en general, pero de filosofía se lee todavía menos. Hoy más que nunca, es necesario el pensamiento crítico, pero un pensamiento crítico capaz de analizar e influir en la sociedad en que vivimos, capaz de producir.

Veo en el arte una posibilidad de volver a conectar pensamiento y acción, un punto de partida para el pensamiento, y también un modo de cuestionar la realidad, así como de crear espacios donde reflexión y acción vuelvan a estar unidas. Porque es tan problemática la acción carente de reflexión como la reflexión pasiva que no conduce a ninguna acción.

¿Cómo relaciona la filosofía con el arte?

Cuando terminé filosofía hice un diploma de especialización en Cultura, Lectura y Literatura para Niños y Jóvenes, y durante el trabajo para el diploma, me di cuenta de la importancia que tenía aprender y enseñar a leer imagen, que la formación en literatura y en filosofía continuaba siendo muy importante, pero que la novela gráfica, el cómic, el cine, el arte… introducían formas de reflexión que podían llegar a provocar un impacto social mucho mayor que un ensayo filosófico. No porque sea más fácil leer un cuadro, o una instalación, o una imagen o una película, sino porque el primer acercamiento es más inmediato. La primera lectura de un ensayo filosófico puede llevar días, la primera lectura de una imagen es instantánea: te toca, o no y si te toca, a partir de ahí puede empezar el debate, la reflexión (que al final llevará el mismo tiempo que la lectura del ensayo filosófico, pero te obliga a otras lecturas y a otras conexiones de un modo muy intuitivo).

Mi trabajo artístico parte habitualmente de una reflexión filosófica, está lleno de referentes a la historia de la filosofía Heidegger, Hannah Arendt, Foucault, Deleuze… Pero el proceso de trabajo tras ese punto de partida está muy conectado con la vida, con lo personal, y con lo político a un mismo tiempo y el resultado obliga a quien contempla la obra a realizar el proceso inverso: mirar la obra implica sentir toda una serie de conexiones que llevan a reflexionar sobre la problemática de la que he partido, pero al contrario de lo que ocurre con un ensayo filosófico (donde hay un camino mucho más marcado), aquí, el lector hace sus propias preguntas, sigue su propio camino. Lo quiera o no, se enfrenta a una obra abierta, donde sus propias experiencias, sus propios conocimientos, sus otras lecturas, le llevarán por caminos tal vez parecidos al mío, tal vez completamente diferentes.

¿Cuál es el medio artístico en el que se encuentra más cómoda? 

Trabajo principalmente con instalación, performance, fotografía y video, aunque creo que cada obra necesita un medio, y es básico hoy en día realizar un trabajo colectivo, crear vías de colaboración y si la obra necesita de por ejemplo, pongamos, un trabajo de pintura al óleo que es una técnica que no domino en absoluto, trabajar con otros artistas que sí lo hagan, si se requieren conocimientos legales, trabajar con un equipo de abogados, etc.

La exposición que presentó en la Facultad de Ciencias Sociales (UV) a finales de 2016, la tituló «Born to be Guilty». ¿Puede explicarnos por qué?

Born to be Guilty es un proyecto que forma parte de otro proyecto más global relacionado con lenguajes de poder. Dinamitando los lenguajes de poder es un proyecto que parte de las teorías que entienden el lenguaje como una de las principales tecnologías sobre las que se alza, se justifica se ejerce y se sostiene el poder. El proyecto tiene tres fases, la primera es un análisis del lenguaje de la física, la segunda del lenguaje de la medicina, y la tercera, de la que forma parte Born to be Guilty, tiene que ver con el lenguaje de la psiquiatría y analiza conceptos como locura (centrándose en la histeria) y todas las biopolíticas que se relacionan con este concepto.

A lo largo de la historia de occidente se han desarrollado diferentes arquetipos de mujer que sostienen y son fruto de determinada ideología: Eva, Pandora, María Magdalena, la Virgen María, Helena de Troya, Penélope, Artemisa, Diana, Lilith… Lo que tienen en común todos estos arquetipos es la unión de mujer, naturaleza y culpa. Todas son culpables por naturaleza, naturalmente culpables, nacidas de la culpa, por la culpa y para la culpa.

Augustine (la más emblemática de las pacientes de la Saltpêtrière, la cuna de la histeria) por las características de su enfermedad, su historia personal y sus cualidades personales, que hicieron de ella la “musa” de Charcot, representa, de alguna manera todos esos arquetipos a la vez, y encarna, mejor que ninguno, esa idea que identifica lo femenino con culpabilidad.

Born to be guilty es una serie de fotomontajes sobre papel baritado, combinando diferentes materiales y técnicas (doble exposición, fotogramas, cosido, transferencia, tipografia móvil, mapping…), e inspirado en el trabajo fotográfico de la Saltpêtrière y la relación entre la fotografía psiquiátrica y la judicial, que buscan cuestionar esa relación que se establece entre mujer, naturaleza y culpa.

Las referencias artísticas y teóricas que más directamente han influido en este trabajo son: los fotomontajes de la serie Sueños (1948-1951) de Grete Stern, algunas fotografías pertenecientes al trabajo Laudanum de Tracey Moffat, así como algunas imágenes de Buñuel en Un perro andaluz (1929) y de los expresionistas alemanes Murnau en Nosferatu (1922) y Robert Wiene en El gabinete del Doctor Caligari (1920) y los libros de Didi-Huberman La invención de la histeria: Charcot y la iconografía fotográfica de la Saltpêtrière y de Clarissa Pinkola Mujeres que corren con los lobos (1992/1995).

¿Diría que su producciones artísticas tienen perspectiva de género?

Me gusta mucho una frase de Esther Ferrer que dice algo así como “No soy una artista feminista, soy una mujer feminista”. Diría que mi vida en general tiene una perspectiva de género, y eso se refleja en mi producción artística. En el caso de Born to be guilty es muy claro, tal vez en otros trabajos, como el proyecto La Caída de la Gravedad, o Génesis, no lo sea tanto, pero siempre está presente, porque es uno de mis intereses principales, porque la producción artística nace de algo que nos afecta en lo cotidiano, y habrá pocas cosas más cotidianas que el género… si hasta para abrirte una cuenta de correo electrónico tienes que decir si eres hombre o mujer.

¿Quisiera hacernos algún tipo de consideración final ?

Pues, la verdad, que al final la pregunta más difícil es esta. Porque si hay algo complicado es despedirse, terminar algo, cerrarlo. Me parece muy interesante la labor que estáis realizando, me encanta poder formar parte de ella con esta pequeña colaboración y  espero que mis respuestas sirvan para abrir nuevas preguntas sobre estos temas o sobre otros.

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Amparo Zacarés

Coordinadora proyecto Imagin-Arte

Mau Monleón

-¿Cuál es su profesión?

Artista interdisciplinar, comisaria y profesora titular en Bellas Artes.

-¿Por qué eligió el tema de NO-SEXISM para el proyecto de Imagin-Arte?

El sexismo es un problema actual que afecta a todas las áreas de la cultura y
especialmente a la utilización del lenguaje. El lenguaje del arte también
puede ser sexista y hemos de combatirlo eliminando este imaginario
colectivo machista y construyendo uno nuevo y alternativo, que sea
igualitario.

-¿Cree usted que se ha reducido el machismo en los ámbitos escolares y en los trabajos?

¿Respecto a cuándo? ¿Al franquismo? La mujer ha alcanzado la mayoría de
edad, ya puede realizar compras, tener una cuenta bancaria y un puesto de
trabajo en la esfera pública; sin embargo, el machismo continua muy
presente en todos los ámbitos, y especialmente en los escolares y
laborales. El machismo en la escuela se deja ver entre el alumnado, que
continua discriminando a las chicas por el hecho de serlo: los chicos
siempre se presentan como triunfadores, privilegiados y en muchos casos
violentadores. Los juegos se realizan por separado, football, etc, y los
grupos se segregan de manera que el de chicos pueda dominar frente al de
chicas. Las chicas solo pueden vestir, pensar y hablar como un chico para
conseguir el éxito y, sin embargo, han de vestirse como princesas o mujeres
objeto para «gustar» a los hombres; cuenta unicamente su físico pero no sus
méritos. Además, las escuelas fomentan que las mujeres continúen eligiendo
y estudiando profesiones relacionadas con el cuidado, ya que no les
explican que tienen que luchar por las mismas e idénticas oportunidades que
los hombres, lo cual está muy lejano de suceder. También es verdad que hoy
en día hay más mujeres universitarias que hombres en España, y que sus
expedientes académicos son mejores que los de los hombres; sin embargo,
esto no se refleja en sus profesiones. En el ámbito laboral la situación de
machismo se traduce en una violencia estructural hacia las mujeres, en la
que además de estar consignadas a realizar trabajos estigmatizados, o a
insertarse en nichos laborales con roles determinados como el de cuidadora,
camarera, etc., se nos discrimina cobrando sueldos más bajos por los mismos
trabajos o se nos impide el acceso a las esferas del poder mediante un
techo de cristal casi indestructible que hace del hombre el líder absoluto
del patriarcado. Sumado a ello, se producen despidos discriminatorios a
mujeres por el hecho de quedar embarazadas o por cuestión de su edad.

-¿Qué medidas cree usted que deberíamos tomar para acabar con el sexismo en el arte?

Para acabar con el sexismo se requiere educación desde la base,
pero no sólo en el hogar, sino en la escuela y en todos los niveles de la
comunicación social, ya que hoy en día son los medios de comunicación; la
televisión; el cine; internet; los que educan y maleducan.
Desde el arte, como medio de comunicación que es, se puede transformar el
imaginario cultural. También se puede criticar de forma constructiva y
desvelar el machismo y el sexismo existentes. El arte es poderoso porque
genera imágenes que pueden convertirse en referentes simbólicos para la
concienciación social y el cambio. El arte puede realizar una labor
activista importante porque puede ser mediático e inscribirse en distintas
esferas para llegar a más personas. Además, gusta también a niños y niñas,
¡por lo que es importante fomentar la igualdad y los lenguajes no sexistas!

-¿Sería molestia pedirle una foto suya con sus alumnos?

Encantada.
imagen_no-sexism
Alex Escriche y Javier Serrano
1º Bachillerato B